¿Vas a reformar tu vivienda? Por qué conviene analizar el espacio antes de decidir su distribución

Sofá situado delante de un acceso que comunica el salón con otra estancia.

Antes de reformar comienzan las decisiones

Cuando pensamos en reformar una vivienda, es habitual empezar por las posibilidades de cambio.

Abrir la cocina al salón, ampliar una estancia, modificar un pasillo, trasladar una puerta o decidir dónde colocar los muebles principales son decisiones importantes.

Algunas pueden transformar por completo la distribución y, una vez realizadas las obras, resultan difíciles o costosas de modificar.

Quizá ya tengas un plano con varias propuestas, o puede que estés empezando a explicar a tu arquitecto o interiorista cómo quieres organizar tu casa.

En cualquiera de esas situaciones, hay una pregunta que merece atención antes de cerrar determinadas decisiones:

¿Qué necesitamos comprender del espacio antes de decidir cómo configurarlo?

Desde el Feng Shui San Yuan, el Estudio de las Formas permite incorporar una valoración específica de las características físicas del entorno y de la organización de la vivienda.

Su función no consiste en aplicar una distribución idéntica a todas las casas, sino en interpretar las características de cada espacio para valorar qué recomendaciones tienen sentido dentro de ese proyecto.

La vivienda también se analiza desde fuera

Cuando preparamos una reforma, solemos concentrarnos en el plano interior: las habitaciones, las paredes, las puertas y las posibilidades de redistribución.

Sin embargo, una vivienda también forma parte de un entorno.

La configuración del terreno, las pendientes, los edificios próximos, los espacios que rodean la construcción y las características del acceso son elementos que se estudian dentro de la Escuela de las Formas del Feng Shui San Yuan.

Dos viviendas con distribuciones interiores semejantes pueden presentar condiciones exteriores muy diferentes.

Pensemos en un supuesto:

Una vivienda tiene delante de su entrada principal una pendiente descendente muy pronunciada. Otra, con una distribución interior similar, dispone de un espacio exterior más llano y despejado.

Acceso a una vivienda mediante una escalera junto a una pendiente pronunciada.
«Acceso a una vivienda con una pendiente descendente pronunciada delante de la entrada».
Entrada de una vivienda con un espacio exterior frontal amplio y despejado.
«Entrada de una vivienda con un espacio exterior frontal llano y despejado».

Comparación ilustrativa de dos configuraciones exteriores. No corresponde a consultorías realizadas por Darin & Qi.

Dentro de la Escuela de las Formas, la zona situada delante del acceso recibe el nombre de Fénix. Su configuración se valora teniendo en cuenta, entre otras características, el espacio disponible y la topografía.

Por eso, las dos viviendas del ejemplo no se interpretarían necesariamente de la misma manera desde este sistema tradicional.

En el supuesto de la pendiente pronunciada, una de las posibilidades que puede llegar a valorarse es modificar la configuración física del acceso.

Sin embargo, esa intervención no constituye una solución aplicable a cualquier vivienda con desnivel. Su pertinencia dependerá del análisis completo del inmueble y de su viabilidad arquitectónica, constructiva y normativa.

Este ejemplo muestra por qué el plano interior no contiene toda la información que puede ser relevante para un Estudio de las Formas, aunque la reforma prevista se centre principalmente en el interior.

Cómo se valora la configuración interior

Una vez consideradas las características exteriores, necesitamos estudiar la propia organización de la vivienda.

Aquí aparecen algunas de las decisiones habituales durante una reforma: dónde situar el salón, qué relación tendrá con las demás estancias y cómo organizar los elementos principales de cada espacio.

Para comprender cómo interviene el Estudio de las Formas, vamos a utilizar un segundo supuesto didáctico: la ubicación del salón y la posición del sofá principal.

Son dos decisiones relacionadas, pero no se analizan exactamente desde la misma referencia.

Primera escala: el salón dentro de la vivienda

Imaginemos que estamos revisando una propuesta de redistribución.

El plano sitúa el salón-comedor en uno de los laterales de la vivienda. La propuesta funciona desde el punto de vista de los usos previstos y las necesidades de sus propietarios.

¿Qué añadiría a esa revisión un Estudio de las Formas?

Dentro de los criterios tradicionales de esta escuela, se estudia la posición de las estancias en relación con el conjunto de la vivienda.

Para ello se utilizan, entre otras, las referencias denominadas Dragón y Tigre. El Dragón se sitúa a la izquierda y el Tigre a la derecha, tomando como referencia la entrada principal y mirando desde el interior hacia el exterior.

También se valora su relación con el acceso principal y su proporción respecto al conjunto de las demás estancias.

Estos son criterios de análisis, no instrucciones para trasladar siempre el salón a un determinado lado ni para imponer unas dimensiones a cualquier vivienda.

Volvamos al plano de nuestra reforma.

¿Qué ocurriría si intentáramos cambiar el salón de lugar para aproximarlo a esa disposición preferente?

Tal vez exista una alternativa interesante, pero también puede suceder que el cambio afecte a las estancias próximas al salón, interfiera con elementos estructurales o exija modificar instalaciones.

Incluso puede que la configuración global del inmueble haga poco razonable ese traslado.

Por eso necesitamos conocer el plano completo y no únicamente la estancia que queremos modificar.

El Estudio de las Formas permite interpretar las relaciones espaciales desde los criterios del Feng Shui San Yuan y valorar qué opciones pueden considerarse dentro de las condiciones reales del proyecto.

La conclusión no tiene por qué ser cambiar el salón de lugar.

Puede ser preferible conservar su ubicación y examinar otras decisiones de distribución. También podría estudiarse una organización diferente si la vivienda permite realizarla.

La recomendación dependerá de las características del inmueble y de las posibilidades concretas de intervención, no únicamente de la existencia de una posición considerada preferente.

Segunda escala: el sofá dentro del salón

Supongamos ahora que ya conocemos la ubicación del salón y queremos decidir cómo organizarlo.

En el salón, el sofá principal actúa como elemento de referencia de esta estancia.

Aquí es importante no confundir las dos escalas de análisis:

Cuando estudiamos el salón dentro de la vivienda, las referencias Dragón y Tigre se establecen respecto al conjunto del inmueble.

Cuando analizamos la distribución interior del salón, esas referencias se determinan tomando como punto de referencia la posición del sofá principal.

Por tanto, no estamos utilizando automáticamente los mismos lados que identificamos al estudiar toda la vivienda.

Al estudiar la ubicación del sofá principal, se valoran aspectos como su respaldo, la relación visual con la puerta de acceso y el espacio disponible a ambos lados.

Dentro de los criterios tradicionales del Feng Shui San Yuan, se considera preferible que el sofá disponga de un respaldo firme, permita ver el acceso a la estancia y cuente con mayor amplitud en su lado Dragón, determinado desde la posición del propio sofá.

Imaginemos que el proyecto propone colocar el sofá en el centro del salón, sin apoyarlo contra una pared y con la entrada situada a su espalda.

Sofá situado delante de un acceso que comunica el salón con otra estancia.
«Sofá situado delante de un acceso interior, utilizado para ilustrar el análisis de su posición en el salón».

Desde los criterios de las Formas, esa configuración merece ser examinada y comparada con otras posibles posiciones.

Pero no bastaría con recomendar que el sofá se coloque contra una pared. Necesitamos saber cómo es realmente el salón.

¿Dónde están las puertas y las ventanas?

¿Qué paredes pueden utilizarse como respaldo?

¿Cómo se accede a las demás zonas de la estancia?

¿Qué posibilidades permite el mobiliario previsto?

Por eso la valoración debe hacerse dentro del conjunto de la estancia y de su relación con el resto de la vivienda.

De la información a la recomendación

Los ejemplos anteriores muestran que una valoración profesional necesita información concreta sobre la vivienda y sobre las decisiones que se están considerando.

Para realizar el estudio necesitamos disponer del plano de la vivienda, conocer su configuración actual y comprender qué modificaciones se están planteando. Cuando el estudio se realiza online, también se utiliza un vídeo del espacio facilitado por el cliente.

El plano nos permite estudiar las relaciones entre las estancias, sus dimensiones, las entradas, los recorridos y los elementos que pueden condicionar la distribución.

La información sobre el entorno ayuda a conocer las características exteriores y su relación con el inmueble.

Pero también es necesario comprender las posibilidades reales del proyecto: qué puede modificarse, qué elementos deben mantenerse y qué limitaciones existen.

Pero recopilar información no equivale todavía a elaborar una recomendación.

El trabajo profesional consiste en interpretar esas características mediante los criterios de la Escuela de las Formas, establecer qué relaciones espaciales son relevantes y valorar las posibilidades de configuración.

En esa valoración pueden aparecer distintas alternativas.

Algunas serán compatibles con las condiciones de la vivienda. Otras pueden resultar inviables por la estructura, la iluminación, las instalaciones o la organización general de los espacios.

La interpretación permite distinguir entre una disposición considerada preferente dentro del Feng Shui San Yuan y una modificación que realmente tiene sentido plantear en ese inmueble.

A partir de ahí pueden formularse recomendaciones específicas, siempre dentro del alcance del Estudio de las Formas y de las posibilidades reales del proyecto.

El recorrido de trabajo es:

Situación → información necesaria → análisis → interpretación profesional → recomendación.

Este orden permite comprender qué se está valorando, por qué se considera relevante y qué decisiones pueden examinarse antes de intervenir físicamente.

Cuándo incorporar el Estudio de las Formas

El momento más útil para plantear este análisis suele ser aquel en el que todavía pueden valorarse diferentes posibilidades de configuración.

Por ejemplo, cuando estás preparando una reforma y aún no has decidido definitivamente dónde quedarán las estancias o cómo se organizarán sus elementos principales.

También puede incorporarse cuando ya existe una propuesta de distribución realizada por un arquitecto o interiorista, pero todavía no se han cerrado determinadas decisiones.

En ese caso, el Estudio de las Formas permite valorar la propuesta desde los criterios específicos del Feng Shui San Yuan y examinar si existen alternativas que merezca la pena considerar.

No significa que haya que rehacer el proyecto.

Significa disponer de otra valoración profesional antes de tomar decisiones que después pueden ser difíciles de modificar.

Si la vivienda ya está terminada, también es posible estudiar su configuración, aunque el margen de intervención puede ser diferente.

No es lo mismo valorar alternativas sobre un plano de reforma que trabajar con instalaciones ejecutadas, tabiques construidos y elementos que no pueden trasladarse fácilmente.

Conocer ese margen forma parte del propio análisis.

Complementariedad con arquitectura e interiorismo

El Estudio de las Formas no sustituye el trabajo de un arquitecto, un ingeniero o un interiorista.

Son disciplinas con funciones y responsabilidades diferentes.

La arquitectura debe atender, entre otras cuestiones, a la estructura, la seguridad, la habitabilidad y el cumplimiento de la normativa aplicable.

El interiorismo trabaja sobre la organización y el uso de los espacios, su funcionalidad, la experiencia de quienes los habitan y sus características estéticas.

El Feng Shui San Yuan incorpora otro marco de valoración, basado en los principios tradicionales de las Formas y en las relaciones entre el entorno y la configuración espacial.

Una distribución puede estar correctamente resuelta desde la arquitectura o el interiorismo y, al mismo tiempo, no haber sido analizada desde los criterios específicos del Feng Shui San Yuan.

Eso no significa que esté mal diseñada.

Significa que cada disciplina observa el proyecto desde sus propios criterios.

Cuando se incorporan varias perspectivas, es importante delimitar qué corresponde a cada profesional.

Las posibles recomendaciones derivadas del Estudio de las Formas deben valorarse teniendo en cuenta la viabilidad del proyecto y las decisiones técnicas que corresponden a los profesionales responsables de la obra.

Darin & Qi no sustituye el cálculo estructural, la ingeniería, las comprobaciones normativas, las decisiones constructivas especializadas ni el proyecto de arquitectura o interiorismo.

Su aportación consiste en proporcionar una valoración específica del espacio desde el Feng Shui San Yuan, que pueda considerarse junto con las demás necesidades y condiciones del proyecto.

Conocer el Estudio de las Formas

Una reforma ofrece la oportunidad de valorar distintas maneras de organizar una vivienda antes de ejecutar cambios que pueden resultar difíciles de revertir.

El Estudio de las Formas, permite examinar el entorno y la distribución del espacio desde los criterios específicos del Feng Shui San Yuan.

Su aportación consiste en ofrecer una interpretación profesional que ayude a valorar las posibilidades de configuración antes de formular recomendaciones concretas.

Si estás preparando una reforma o redistribución de tu vivienda y quieres conocer cómo incorporamos este análisis a las decisiones sobre el espacio, puedes consultar en qué consiste el Estudio de las Formas de Darin & Qi.